Categoría: sugerencias

No vivamos como esclavos

Mientras llegan los mesías de “Podemos” y “Guanyem” con sus procesos constituyentes y pócimas regeneracionistas a salvarnos de la Casta, la Troika y el Pentágono también se puede empezar desde abajo en lugar de confiar puerilmente en la papeleta mágica que nos llevará a la Arcadia feliz. El quid de la cuestión sería: ¿qué es más utópico, pretender hacer “cosquillas” al Poder real mediante los procedimientos electorales y la participación en la tumefacta partitocracia o construir lugares de autogestión para las pequeñas cosas cotidianas, sin pretender asaltar los cielos, pugnando por defenderse de las fuerzas y cuerpos sin más aspiración en principio que la preservación e ir metiendo una cuña en el entramado? O, en las sabias palabras del Subcomandante Marcos en el momento de su vuelta al anonimato: “para rebelarse y luchar no son necesarios ni líderes ni caudillos ni mesías ni salvadores. Para luchar sólo se necesitan un poco de vergüenza, un tanto de dignidad y mucha organización”.

“Que no vivamos como esclavos” un recorrido por los procesos de autogestión y economía comunitaria y participativa que están surgiendo a lo largo y ancho de todo el país a raíz de la crisis, del que merece una mención especial el barrio de Exarchia, bastión de los movimientos sociales griegos, autogestionado y protegido por sus propios habitantes donde ni la policía ni los integrantes de Amanecer Dorado se atreven a entrar:  un viaje a la Atenas actual lleno de resistencia y esperanza.

Vals con Bashir

Llegando desde el corazón de las tinieblas para recordarnos quiénes son los asesinos y quiénes las víctimas y alejarnos de las torticeras equidistancias. Mientras asciende rápidamente el siniestro contador de la última matanza sionista en la sufrida tierra palestina recordé esta maravillosa película que muestra, entre otras sutiles cosas sobre la naturaleza humana, que el Horror persigue también a los ejecutores hasta el final de sus días. Recordando asimismo que la imparcialidad, supuestamente aséptica, en la que se sitúan los poderosos amigos de los genocidas no es más que complicidad con el crimen nefario.